Descripción del proyecto

La mina de hierro inició su explotación con el siglo XX. La paralización de los trabajos en La Jayona tiene lugar el 20 de febrero de 1921. Hoy es un atractivo turístico de dimensiones que no se habían sospechado.

El microclima que hay en su interior, y la vegetación y la fauna que la han colonizado, la convierten en un espacio de una gran riqueza ecológica.

Se visitan en la actualidad tres de los cuatro niveles que componen la mina. A lo largo de estos recorridos sobre taludes, pozos, salas o galerías, pueden observarse, además de restos de la actividad minera (polvorines, anclajes, cargaderos…), manifestaciones geológicas de enorme calidad, entre las que destacan un gran plano de falla, las mineralizaciones y los procesos kársticos.

El plano de falla, de más de 300 m2 visibles, muestra las estrías que indican la dirección y el desplazamiento de los bloques de tierra que se produjo hace millones de años.

Las mineralizaciones son fundamentalmente de oligisto y hematites.